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Recordarme
Erase que se era

Por Fernando Ramírez Blando
Fernando Ramírez Blando

Estábamos en una de nuestras juntas semanales de IPMS México recordando cómo y cuándo nos enrolamos en este nuestro pasatiempo.
En muchos de los casos, fue algún familiar, amigo o vecino quien de manera fortuita o indirecta nos mostró algún modelo terminado; que tan bien o que tan regular no importaba, pero algo si es seguro, nos llamó fuertemente la atención y a la mayoría nos marcó.
Muchos vimos los primeros modelos a escala como una colección de carcachitas que ofrecían los embotelladores de Orange Crush y Titán a cambio de corcholatas y algún dinero, sería a finales de los años 50 o inicio de los 60 cuando esto sucedía, el producto, las carcachas eran inyectadas por una empresa que tendría un papel preponderante en la Historia del modelismo en México: Revell Lodela.
Estas carcachas son actualmente muy apreciadas por su valor histórico en este mundillo del modelismo, y muy bien pagadas por algunos coleccionistas de EEUU.
Fueron alrededor de 32 modelos diferentes, su origen era de una empresa llamada Gowlan & Gowlan que fue absorbida por Revell USA y posteriormente los moldes fueron prestados o rentados para su comercialización en México y latinoamérica por Revell Lodela.
Después llegaron los moldes de varios autos en escala 1/32 como: Fairline, Mercury, Buick, Cadillac y Chrysler del 55 y del 56, y luego otros a escala 1/24 o 1/25: una camioneta Ford 57, un Cadillac Eldorado 58 y un prototipo Pontiac Club de Mer;algunos reeditados, otros incunables.
Se inició un mercado, y la creación de una cadena de tiendas de modelismo llamadas Modelandia con varias sucursales distribuidas en el otrora Distrito Federal.
Poco después los refrescos Peñafiel también sacaron varios modelos en 1/72, eran Spitfire, Messerchmitt Bf 109, Zero y Mustang P51.
Y para complementar el cuadro, hubo un Co-marketing entre Revell Lodela y Bimbo Marinela, que tenía poco de haber lanzado el Gansito, y para impulsar toda la línea completa de pan, emitieron un álbum de estampas que salían en todos los productos de la panificadora, casi la mitad eran las portadas de los modelos de Lodela, con una breve descripción del modelo representado además en el álbum se incluía un vale de descuento por $2.50 en la compra de un modelo Revell Lodela: ahhhh !!!eso era el éxtasis¡¡¡ y así comenzó todo para muchos de mi generación.
Choco Milk hizo lo propio con modelos incluidos en sus productos y los que no querían batallar o ser consumidores cautivos empezamos a ir a buscar los modelos, que ya se vendían en Papelerías, Farmacias, Tlapalerías además de las tiendas especializadas, el precio era muy accesible aún para un niño o un adolescente, comenzando en .95 para una amplia variedad de avioncitos en 1/72 en el año de 1965 aproximadamente, después subieron un poco a $6.95 y finalmente esa serie termino en $9.95, ya en los 70s, hasta que llegó Luis Echeverria y se inició la inflación galopante en México que hoy es tema de los noticieros todavía, junto con el aumento en el precio del petróleo hicieron que nuestro pasatiempo sea ahora poco accesible para la mayoría de los jóvenes que no cuentan con los $400.00 que puede costar un modelo básico y modesto.
Hasta la próxima colegas, me gustaría si me lo permiten un día platicarles algo sobre Revell Lodela y Necomisa, ahora que en fecha muy reciente falleció Don Enrique Velazco fundador y dueño de Necoimisa, pero esa es otra historia.
Saludos

IPMS México Nostalgia
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